About

“In the past a laundry room (inside or outside the house) was a place where to wash clothes by hand over a flat stone. (…) Until the popularisation of washing machines in houses it was common to find in towns and cities public constructions where women went to clean their clothes. Those spaces were meeting points where to exchange information and talk about common live.”

wikipedia

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Safareig is a sound archive that aims to gather sounds from laundry rooms, mangers and fountains around the territory. The sound on public laundry rooms in rural areas is an important soundmark and also fountains an different hydraulic constructions leave in the territory an evident footprint over the soundscape of a place.

Finally this archive doesn’t aims to be an analytical repository nor a ethnographic approach to the sound of laundry rooms and hydraulic constructions. It just aims to be a library of sonorities, echoes and reverberations of water over ancient rural architecture.

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Safareig es un proyecto archivístico a medio camino entre la fotografía y la etnografía sonora centrado el interés en la recogida del paisaje sonoro de lavaderos rurales en el mediterráneo. Este proyecto se inició en el año 2011 sin más objetivo que el de dedicar un tiempo concreto a conservar y archivar el sonido de estas construcciones rurales en desuso.

El proyecto toma forma a raíz de una reflexión acerca de como los paisajes sonoros son transformados a lo largo de la historia y como estos cambios o transformaciones pueden afectar al uso de los lugares que albergan dichos entornos acústicos. En el caso de los lavaderos rurales el paisaje sonoro originario de dichos lugares era aquel repleto de conversaciones, ruidos del trabajo y en determinados lugares cánticos de la mujeres encargadas de la limpieza de ropa en los pueblos. Este, un paisaje sonoro de mujeres trabajadoras, ha sido sustituido por un ambiente sonoro asociado, hoy en día, al ocio, a la relajación y a la contemplación. De repente un lugar de trabajo se transforma en espacio de ocio arrancando de raíz la propia identidad del lugar, transformando y haciendo peligrar un patrimonio sonoro que desaparece. 

Safareig señala una situación que lejos de ser problemática nos acerca a la idea del paisaje sonoro como un sistema cambiante que se transforma a medida que el hombre, consciente o inconscientemente altera su entorno o territorio. La mera idea de preservar el sonido de los lavaderos entra en perfecta contradicción con el mismo hecho de preservar los lavaderos como construcción ¿Que sentido tiene conservarlos si su sonido y utilidad han sido completamente erradicados de la cotidianidad?

En este primer planteamiento el paisaje sonoro es utilizado como excusa para puntualizar una situación o una realidad concreta, la recogida de sonidos entrópica se presenta no como un fin sino como un medio. Sin embargo, este mismo proyecto pretende, precisamente, cuestionar el medio, es decir, la fonografía o el acto de recoger paisajes sonoros. Este cuestionamiento surge en el momento que desde la praxis, el creador pone en entredicho la mera utilidad y el sentido de un archivo como el que nos ocupa. En plena praxis, el autor se cuestiona la acumulación de archivos digitales subsecuente a nuestros tiempos, la repetición de realidades, la obsesión por etiquetar, archivar y documentar. Todo ello a través de un sencillo acto de posicionamiento ante un elemento específico que se repite en una plétora de territorios, paisajes y culturas.

Safareig es, en definitiva un punto de partida para distintas reflexiones que como ya hemos apuntado, se enfrentan a cuestiones que van desde el coleccionismo hasta la etnografía pasando por el archivo como forma de arte y el cuestionamiento de metodologías que aspiran a convertirse en disciplinas, todo ello, a través de la óptico y desde la esfera de la escucha. Safareig es un recuerdo, un eco de una realidad que se desvanece una recreación de unos espacios que ya no suenan a lo que fueron.

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Texto para Lavoirs/Lavadouros. 


To listen the rural work is always (at least at this present time) a quest for the natural sounds, sounds linked to the Past, sounds that we like to think that they have endured over the years until now. Fascinated by the nature of those sonic structures, natural compositions and soundscapes we often forget that some of those sounds that we are qualifying as ancient, they are not at all old. They have, in fact, been reconstructed and brought to us as a remain of the past. 

The sound of washhouses its one of those rural world soundmarks that have been recreated and brought to us as a witness of a sonic era that no longer exists. Now a days that very sound is a signal, a remainder of what it was. What I found interesting of washhouses recordings now a days is that they are capturing the core of a lost soundscape. What is left on washhouses is the basic element that made those spots become alive, the stream of water. And around this stream of water a very complex soundscape articulated there half a century ago. 

Every time I hear the recordings done by Anton Mobin and Luís Antero I’m wandering how those places would sound, fifty or sixty years ago, I’m wandering how messy, loud and complex a soundscape like that would have been. I’m thinking about the Honfleur washhouses and I’m wandering the soundscape by summer 1944, while the whole Allied Forces were crossing that area. I’m also wandering how much loud would be some of the lavadouros at Alvoco by the 25th of April,.. 30 years ago, or not even in any specific day, but, how those washhouses and lavadouros would sound like when they were active, full of women, smashing clothes to dry them up, scrubbing, washing  and splashing water, stretching clothes to dry, and carrying them back home. 

Every time hear those recordings I’m imagining all that has been gone, for good or not we do not know, what we do know for certain is that our mothers and grandmothers are glad to have washing machines of their own. To listen to those recordings is a magnificent example of very iconic and simple soundmark that stands still, over the years, reminding us that this soundmark was just a part of a bigger soundscape that now is lost. 

Liner notes written by Edu Comelles for the Luis Antero and Anton Mobin album Lavoirs/Lavadouros (GFR 043) released at GreenField Recordings in 2012.

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